La implementación de Registros Únicos Electrónicos en la región debe continuar. Costa Rica es el país con mayor avance en ese sentido, cerca de los líderes de la región como Chile y México.
Cada puesto de trabajo de la Economía de la Salud crea empleos adicionales. El mejor indicador lo tiene Guatemala, seguido de Costa Rica, Panamá y República Dominicana.
Países como Tailandia, España, Perú, Singapur, Kirguistán y Holanda han implementado leyes y normativas para mejorar la gestión presupuestaria.
Una mayor inversión pública en salud se traduce en mejores indicadores de cobertura y bienestar de la población.
Para lograr mejores servicios de salud y una mejoría en la calidad de vida de las personas, se debe ampliar la cobertura de servicios de salud. Guatemala es el país con el mayor desafío en esta área.
La huella económica que brinda la Economía de la Salud en los cuatro países estudiados es muy importante. Genera más de $50 millones de valor agregado bruto y cerca de 2.2 millones de empleos.
El gasto de bolsillo de la población, es decir, lo que invierten en necesidades de salud que no les cubre el sistema, no debería superar el 20% y en la región más bien ha ido en ascenso.
La incidencia en el mercado laboral de la Economía de la Salud es muy relevante ya que por ejemplo en Panamá, Costa Rica y República Dominicana, representa un 10% del mercado laboral.
Aumentar la inversión en salud pública permitirá un aumento en la esperanza de vida, en la escolaridad y en las capacidades del recurso humano.
República Dominicana tiene una urgente necesidad de incrementar los recursos asignados a la salud pública, ya que apenas el 34% de los ciudadanos tienen acceso a los servicios de salud, situación que impacta el gasto de bolsillo de los dominicanos.